21.3.07

Anoréxica anestesia

Perdida ya la noción del espacio
todo se reduce
al mínimo común denominador

o lo que es lo mismo

mi yo resolutivo
queda colgado al borde del precipicio
agarrado con los dientes
a la soga deshilachada
que une mis dos ombligos

ya sea en gramos

-letras o acordes
imágenes por segundo
metros cúbicos
o un silbido disimulado
al rozar aquel eco de tu nombre
con las yemas del un cosquilleo mal curado-

la anestesia
obediente y enclenque
se sienta sobre el baúl
de donde luchan por salir:

las letras kamikaze que mato entre mis dedos
evitando que quemen el papel

los trajes de ilusos que cosimos a juego
aún a sabiendas
de que alguno de los dos
se acabaría convirtiendo al nudismo

y

aquella porción de la luna
eclipsada por tus ojos
cuando estabas encima de mí

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estoy extrañamente feliz; extrañamente porque ya de por sí es extraño para mi esta sensación, y extrañamente a la vez porque me inquieta que pueda llorar cada que te leo, que no me canse y que me vea en cada una de tus letras (aunque yo no tenga nada que ver).

Yo hace unos cuantos años que preferí dejar de confeccionarme trajes, se está mucho mejor con lo justo, o sin nada,desnuda.

Espero que al final de tu precipicio no haya agua, porque sino, te voy a tener que enseñar a nadar de una vez por todas.

Abur (que verde lo veo todo...qué preciosidad).

P.D.Desde las Galias